10 beneficios de disfrazarse y salir a pedir dulces en Halloween.
- 11 oct 2024
- 3 Min. de lectura
La temporada de los disfraces y los dulces puede ser, para muchos, una época de duda y rechazo. A algunos de nosotros puede preocuparnos que nuestras familias, en especial nuestros hijos, celebren esta festividad. ¿estás dudoso si celebrarla o no? Aquà te voy a exponer 10 beneficios (desde la perspectiva de psicologÃa) para que disfrutes este dÃa de la mano con tus hijos sin culpabilidad alguna.
5 BENEFICIOS DE DISFRAZARSE:

Exploran su identidad. Los niños experimentan con diferentes identidades y roles, lo que les ayuda a comprenderse mejor a sà mismos y a construir su propia identidad.
Su creatividad e imaginación aumentan. Al disfrazarse, los niños exploran diferentes roles y situaciones, lo que estimula su capacidad para crear historias y mundos imaginarios. Esto fomenta la flexibilidad mental y la originalidad en la resolución de problemas.
Aprenden sobre el mundo que los rodea. Al disfrazarse de algo conocido pueden acercarse a la identidad del disfraz. Al disfrazarse adoptan la identidad y la cultura del disfraz.
Aumenta autoestima y confianza en sà mismos. Cuando un niño se disfraza, se siente empoderado al adoptar un nuevo personaje. Esto puede aumentar su autoestima y confianza en sà mismo, ya que se siente capaz de asumir diferentes roles y enfrentar nuevos desafÃos.Vestirse con un disfraz y recibir cumplidos de los demás ayuda a los niños a sentirse seguros y valorados, incrementando su autoestima.
Disminuye el miedo. Por miedo de la caracterización los niños pueden explorar sus miedos de una manera segura. Cuando ven a otros niños disfrazados hace que aquel miedo que tenÃan se desvalide y pierda fuerza, asà es más fácil que el niño pueda comprenderlo y superarlo prontamente.
5 BENEFICIOS DE SALIR A PEDIR DULCES:

Aprenden a expresarse verbalmente en grupo: Al interactuar con otros niños disfrazados, los pequeños aprenden a cooperar, compartir y negociar. Además, los disfraces pueden ser una herramienta útil para expresar emociones y sentimientos que a veces resultan difÃciles de verbalizar.
Mejora el vÃnculo en la familia.  La emoción de vestirse, salir de casa y recibir dulces contribuye a la formación de recuerdos positivos y a la creación de vÃnculos afectivos con sus cuidadores, familiares o amistades.
Se vuelven parte de una comunidad.  Interactuar con vecinos, amigos y familiares en un ambiente festivo fomenta habilidades sociales como la cortesÃa, el saludo y la negociación (por ejemplo, al pedir un dulce especÃfico). También aprecian la diversidad al ver a otros niños con diferentes disfraces, los pequeños aprenden a valorar la diversidad y a ser más tolerantes.
Experiencia de autonomÃa: Salir a pedir dulces, bajo la supervisión de un adulto, les brinda a los niños una sensación de independencia y control sobre su entorno.
Aprendizaje y práctica de normas sociales: Al interactuar con diferentes personas, los niños aprenden sobre las normas sociales y cómo comportarse en distintas situaciones. También se desarrollar la paciencia ya que tienen que, esperar en la fila para recibir un dulce, fomenta la paciencia y la tolerancia a la frustración.
Por lo que puedes ver, el disfrazarse y pedir dulces no solo ¨entretiene¨ a los niños. Al contrario, podemos encontrar una gran variedad de beneficios que pueden ayudar a que tu hijo tenga más herramientas durante su desarrollo.
Recuerda: esta temporada pasará eventualmente, disfruta un dÃa de fantasÃa, creatividad, trabajo en equipo, exploración y sobre todo mucha diversión y risas.
IMPORTANTE
¿PUEDO ASUSTAR A MI HIJO? ES ÉPOCA DE ASUSTAR Y DAR MIEDO
IMPORTANTE: Disfrutar de esta festividad NO quiere decir que debas espantar a tus hijos. Cuando espantamos a los niños, en especial a los niños menores de 6 años, puede traer consecuencias de miedo extremo, fobias o alteraciones del sueño.
Recuerda que los niños pequeños no tienen aún la capacidad para diferenciar entre la realidad y la fantasÃa, por lo que las máscaras, disfraces y gritos pueden parecerles realmente aterradores.
Desistimos por completo de cualquier intención de asustar a los niños menores de 6 años. Asà mismo asustar a niños mayores de 6 años debe siempre plantearse como un juego y una exploración al miedo, no como una persecución o causante de terror.
Durante un juego o una broma todos rÃen. Pero recuerda que cuando alguien llora, ya no es un juego, se convierte en un abuso.
En Somos Infancia respetamos las creencias de cada familia, por lo que respetamos tu decisión familiar de no celebrarlo por razones religiosas. Este artÃculo tiene la intención de brindar una perspectiva psicológica en torno al desarrollo psicoemocional de los niños solamente.
